sábado, 18 de agosto de 2018

Mis pensamientos, mis sentimientos 1

     Rebuscando en el pasado, hasta el primer momento del que tengo recuerdo consciente, me encuentro con que las cosas no son tan fáciles de explicar desde allí y no por lo distante en el tiempo, sino que, cuando somos criaturas inocentes, recién llegadas, no nos conducimos por "los conocimientos", porque no tenemos apenas, nos dejamos llevar por las sensaciones...



         Volviendo a revisar mi foto, (esta de arriba no es mía), recuerdo que, en esa época, el mundo era como una explosión de novedades, en la que no me paraba de encontrar cosas nuevas, que para mi no eran cosas, todo eran seres, unos más raros que otros, todos maravillosos, en cuanto les prestaba atención, algunos eran muy divertidos y me hacían reír a carcajadas, otros, no tanto y otros, me daban miedo... ¿miedo? En aquella época, desgraciadamente, ya sabía lo que era el miedo, porque ya me lo habían "identificado" aquellas criaturas maravillosas, que me trataban amorosamente, casi todo el tiempo...


         Todas me trataban con mimo, me cuidaban, jugaban conmigo, aunque no siempre, porque las personas grandes eran muy raras y aparecían y desaparecían, entraban en sitios donde no me dejaban entrar, siempre haciendo cosas, siempre "ocupadas", decían ellas, y no siempre me dejaban ver qué hacían y cómo lo hacían... a mi me fascinaba descubrir cosas nuevas, para eso estaba yo ahí, ¿no? ¿Por qué cambiaban tanto, las grandes, de un momento para otro? Tenían momentos maravillosos, muchas palabras amables para compartir, "cosas" nuevas para jugar conmigo. Se les notaba que les gustaba, pero, de pronto, volvían a sus ocupaciones... ¿Tenía que empezar a hacer como ellas? Yo no quería ser como ellas cuando estaban raras, solo quería saber más... ¿Por qué? ¿Por qué?... 



       Curiosamente, ahora que me estoy retrospeccionando, resulta que, teniendo siempre en la boca un ¿por qué?, para las explicaciones que me daban las grandes, creo que nunca me pregunté por qué yo quería saber más, porque, para mi, era natural, que era la "normalidad", cuando una llegaba a este sitio raro, lleno de raras... 













         Si me lees, que parece que no, aunque a mi, en este momento en el que vivimos, no hay nada que me parezca especialmente surrealista, todo lo es bastante; bueno, si me lee alguien, alguna vez, y quiere comentarme algo, que lo haga, no puedo comprometerme a responderle, porque no sé dónde ni cómo estaré, pero, si lo hago, siempre diré la verdad, bueno, mi verdad, claro... ¿Cuál es mi verdad? Decir lo que sé cuando lo sé y cuando no lo sé, no invento, contesto que no lo sé o con mi expresión favorita: he decidido creer que...

      ¡Ah, que no se me olvide! Seas quien seas, estés donde estés, si estás, y cuando quiera que estés, te amo y te respeto.










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