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sábado, 2 de diciembre de 2023

Vuele bajo - Facundo Cabral

 


Vuele bajo


No crezca mi niño, no crezca jamás
Los grandes al mundo le hacen mucho mal
El hombre ambiciona cada día más
Y pierde el camino por querer volar

Vuele bajo, porque abajo
Está la verdad
Esto es algo que los hombres
No aprenden jamás

Por correr el hombre, no puede pensar
Que ni él mismo sabe para dónde va
Siga siendo niño y en paz dormirá
Sin guerras ni máquinas de calcular

Vuele bajo, porque abajo
Está la verdad (a ver el coro, por favor)
Esto es algo que (los hombres)
No aprenden jamás (one more time)

Vuele bajo (porque abajo) para vuestros hijos
Está la verdad
Esto es algo que los hombres (bello)
(No aprenden jamás) bien fuerte ahora

Vuele bajo (porque abajo)
(Está la verdad), sí, señor
Esto es algo que los hombres
(No aprenden jamás)



Facundo Cabral                                

martes, 10 de julio de 2018

Poemas sin fecha



El tiempo corre como un gazapo,
dando vueltas a mi alrededor,
mientras yo, sin darme cuenta,
voy enterrándome, poco a poco.
Mi cabeza no rige mis actos
y mi cuerpo apenas obedece al instinto,
estoy helado y mi único calor
es la sangre que emana de mi boca,
es el tiempo el que camina,
mientras nosotros, inmóviles,
nos limitamos a formar parte
de una diminuta porción de segundo.

..........................


Ya no sé pensar
y el tiempo, que no perdona,
hace mella sobre mi persona,
queriéndose vengar de algún hecho pasado,
culpándome de lo ocurrido hoy
y venciéndome en su campo.
Ayer todo era más sencillo,
incluso el hombre comprendía,
ahora solo comprenden los perros
y se niegan a compartir su secreto
con lógico temor hacia nosotros.
Trágicamente me expreso
y en todo último poema,
resalta un pesimismo acentuado,
fundamentado en el desprecio
hacia el hombre y hacia mí.
La famosa Hora del Apocalipsis
está escondida entre nosotros,
esperando la oportunidad de estallar
y el hombre, el podrido hombre,
se burla de mi,
sin prestar oído a mis predicciones.
Ya no sé pensar,
ya no quiero pensar,
siguiendo el ejemplo de la comunidad,
que se limita únicamente a inventar
y descubre, en los laboratorios,
artilugios de todo tipo
para desnaturalizar la vida.
Es ese el resultado que esperaban de mí
y no he sabido hacer otra cosa,
que complacerles en todo.
Ya no sé pensar.

.................


Eres una chica verdaderamente extraña.
Tu vida es parecida a una muerte lenta.
Cuando patino por entre las ramas,
observo, con decepción, tu retrato,
mancillado por el colectivo,
como una muestra más de su poder.

......................... 


Me haces daño, amor
y me maltratas,
sabiendo que me he dado a ti
con el corazón abierto,
que no te tengo secretos,
que no tengo defensas,
que te he brindado
lo poco puro que aún me quedaba.
Que te rogué
que no jugaras conmigo,
que te pedí que no me engañaras,
sabiendo que, si lo hicieras,
me causarías un gran dolor
difícilmente superable.
Me haces daño, amor
y me castigas
por un delito no cometido,
por ser sincero contigo
y no blindar mi debilidad,
por amarte sin medida,
sin tapujos, sin mentiras,
por ser blando en exceso,
y no entender lo que quieres,
por ser torpe,
por no saber ser quien no soy,
quien tú quisieras que fuera.
Me haces daño, amor
y me mortifico,
porque soy quien soy,
como soy y lo que soy,
y, por mucho que tú lo intentes,
jamás seré de otra forma,
jamás seré quien quisieras tú que fuera,
jamás podré tratarte como esperas
y me muero de pena por ello
y me flagelo, en silencio,
en el anonimato de mi cuarto,
por no estar a la altura
de lo que tú te mereces.
Y, haciendo buena mi profecía,
vuelvo a sufrir,
a llorar,
a caer en la autocompasión
y en el desprecio
de mi propia estima,
que, al fin y al cabo,
debe ser lo único
que sé hacer realmente bien.

...........

Unas lágrimas que saltan,
un pañuelo que se agita,
una sombra que se aleja,
unos labios que suplican,
una flor que se marchita
y yo... perdiendo la vida.

Lágrimas de mi recuerdo,
pañuelo de tu hermosura,
la sombrea de mi tristeza,
los labios de la ternura
y esta flor de mi vida,
que se interna en la espesura.

...............

Tengo ganas de matar,
matar la vida temprana,
matarla, por la mañana,
para volver a empezar.

..................


Es inútil lo que haces,
no preguntes al león
si está bien lo que tu piensas,
pues ya sabes su opinión:
él, el rey, tiene razón.
No preguntes al lagarto
ni al cuervo ni a la cigueña
ni a la hormiga ni a la mosca,
porque esta chusma sueña,
que, algún día, será dueña.
Recapacita, primero,
piensa lo que has de elegir
y, cuando estés convencido,
a todos has de decir
por qué camino han de ir.
Habrá quien esté de acuerdo
y habrá quien no piense así
e intente echarte por tierra,
per tu estarás ahí,
siendo lo que yo no fui.
No serás rey ni caudillo,
vivirás en madriguera,
pero serás esa llama
que, aunque el rey león no quiera,
dará comienzo a la hoguera.

...................

Si caminas por un mundo
vacío como la muerte,
si marchas pensando en ti
¿tropezarás con la gente?
Si el mundo está vacío,
¿cómo puedes tropezar?,
si no hay nadie, ¿por qué temes
que alguien te pueda pisar?
Si despiertas de tu sueño
y ves tu cochino mundo,
no te duermas, otra vez,
en un sueño más profundo.
¡Despierta! ¡Grita! ¡Proclama!,
tu serás el primer nombre
que habrá en la lista de sabios,
que libertarán al hombre.
Has de luchar por la vida,
luchar por la libertad,
por la paz, por la armonía,
por todo has de luchar.
No estarás solo, lo juro,
ahí, estaré, también, yo
y otros muchos que deseen
tener un mundo mejor.

.......................


Tus problemas son los míos,
tus ideas son actuales,
tu preocupación, sincera
y tus conceptos, cabales,
tú sabes lo que es el bien,
porque conoces el mal,
únete a mi en la campaña,
los dos pensamos igual,
hay que mejorar el mundo,
cambiar esta sociedad,
hacer un hombre más libre,
luchar por la libertad,
no es consejo, es súplica,
no es egoísmo, es moral,
uno solo no hace nada,
por eso, yo quiero más,
más hombres con más ideas,
más hombres con más verdad,
a los que mi causa atraiga,
con los que poder luchar
para mejorar el mundo,
viviendo con los demás,
compartiendo sus problemas,
creando una sociedad.


.............................


Soy mal poeta, lo sé
mas, cuando escribo, lo hago
poniendo mi corazón
en la palma de la mano.

Escribo lo que yo siento
y mi vida está pasando,
mis amores, mis pasiones,
¿alegrías? ¿desengaños?

¿Qué me importa? Al fin y al cabo,
ya lo he escrito, ya he borrado
de mi mente esas ideas
¡Por fin, me he consolado!

Yo, solito, sin ayuda,
sin haberme emborrachado.

Algo que escriba y papel
y, en menos que canta un gallo,
me convierto en otro hombre,
ya no soy un amargado.

..........................

Es el lamento de un alma,
es el lamento de uncuerpo,
es el lamento de un hombre,
es mi lamento.


....................


Libertad es estar cerrado en mi habitación,
estar atado a una mujer,
ser prisionero de la imaginación,
la oscuridad completa,
la pérdida de ambos ojos,
el letargo de la materia.


...........................


El Universo
gira a tu alrededor,
lo eres todo,
miles de personas
lloran a tus pies,
te observo,
la angustia...
¡Deseo tanto
estar junto a ti!


........................

De tus ojos fluye una llama,
que en mi pecho ahonda la desdicha,
de tu mirada libé el néctar,
que acaricia mis sueños
y los mece,
tan solo, su luz ilumina
la oscuridad de mis pensamientos
y, una única imagen,
la tuya,
se funde sobre mi mundo.
Quiero que arrulles mis noches
y mis soledades,
que me despierten tus labios, cada mañana,
vivir a tu sombra,
creer en tu dialecto,
sin otro calor que tu cuerpo,
beber, de tu boca, la felicidad,
sumergirme en tu persona
y desaparecer,
pues nada, que no venga de tus manos,
existe para mi.
Necesito vivir a tu sombra,
saberte real,
sentir tus latidos
en mis sienes,
tu respiración,
en mi pecho,
tu voz, en mi garganta.


.......................


Ha llegodo mi hora,
está bien claro,
ni un minuto más, ha de pasar,
sin que reviente mis grilletes.
oíd, humanos,
compañeros cautivos,
no estoy dispuesto
a conceder más privilegios,
los años que he pasado en cautiverio,
me han endurecido.


.........................


Poseo la llave de mi celda,
entro y salgo cuando quiero,
pero siempre vuelvo a ella.


.........................

lunes, 9 de julio de 2018

Poemas Sueltos (1)



Quiero volver a verte,
porque me encuentro entre dos aguas,
flotando en desconcierto.
No sé nada de ti,
no sé nada de nosotros
y quisiera descubrir si existe algo para ambos,
más allá de cualquier exterioridad.
De verdad, no sé qué pensar,
pero me gustaría mucho
volver a tenerte junto a mí,
para matar, de una puñetera vez,
al estúpido, cobarde y huidizo, que selló mis labios,
cuando pensé besarte.

12-11-1998


Sobre sus huesos,
su carne,
sobre su carne,
su piel,
sobre su piel,
mi mano,
sobre mi mano,
un mundo nuevo,
sobre el mundo,
un valle,
sobre el valle,
una mansión,
sobre la mansión,
el cielo,
sobre el cielo,
el infinito,
sobre el infinito,
la imaginación,
sobre la imaginación,
nada,
sobre la nada,
sus huesos,
sobre sus huesos…

17/11/1998



Es de noche en Sevilla,
el fin de semana último no ha sido muy gratificante,
estáis lejos y no lo siento
estáis lejos y no sé qué hago yo aquí.
Hoy, por fin, tengo muchas cosas claras,
hoy, después de muchas vueltas, lo he visto claro,
la vida sin vosotras no tiene sentido.
Ya sí sé qué haría si me faltarais alguna vez.

25-9-95



He vivido, por ti,
veinticuatro maravillosas horas de ilusión
y prometo escribir en tu honor
el más maravilloso de los poemas.


2-1-1999


Es de noche en Sevilla,
el fin de semana último, no ha sido muy gratificante,
estáis lejos y no os siento,
estáis lejos y no sé qué hago, yo, aquí.
Hoy, por fin, tengo muchas cosas claras,
hoy, después de muchas vueltas, lo he visto claro:
la vida sin vosotras no tiene sentido,
ya si, sé qué haría, si me faltarais alguna vez.

26-3-1999


Te quiero, te quiero, te quiero…
Cuantas más veces lo digo,
más necesito repetirlo.

26-3-1999


Las sombras de un atardecer dejan caer su suave manto
sobre la arena, aún caliente, de la playa desierta,
la oscuridad, casi completa, se extiende, como una caricia,
por las mansas aguas del océano,
el silencio se siente,
se pueden oír los latidos del corazón, lentos, serenos
y se intuye el deslizarse de la sangre caliente
por las venas de todo el cuerpo,
en la oscuridad, se percibe con dificultad, la luna tímida,
difuminada por la bruma, pero perfecta,
el aire tenue acaricia todo el cuerpo e invita a la desnudez,
se puede ser tan feliz en este momento…
¡soy tan feliz!

4-6-99


Luna de Febrero

 No puedo dormir,
enciendo un cigarro
y empiezo a escribir,
¡son tantas las cosas
que te he de decir!,
pero mis palabras
no pueden salir...
 Luna de febrero,
mi amor se consume
en el cenicero...
 Luna de febrero,
quisiera escribirte
el mejor bolero.
 En la habitación
resuenan los ecos
de aquella canción,
que se erigió en dueña
de tu corazón,
para destrozarlo
con una traición...
 Luna de febrero,
que cierras tu alma
al amor traicionero...
 Luna de febrero,
daría la vida
por ser, yo, el primero...
 Te quiero ayudar,
pero tus recuerdos
no quieren dejar,
que mi sentimiento
te llegue a rozar
y olvidando todo,
me llegues a amar...
 Luna de febrero,
si no puedo amarte,
vivir ya no quiero...
Luna de febrero,
si no me das luz,
aquí, sólo, muero...

10/02


Quiero perderme entre tus pensamientos,
ser uno más de ellos
y guiarlos, desde la sombra,
quiero pasear por tus ideas,
matizándolas de tonos favorables,
para que me admires,
salpicándolas de anécdotas,
deteniendo su recuerdo
en momentos que vivimos,
descubrir tus suspiros
y deslizarme pos sus curvas,
quiero pulular por tu inconsciente
y hacer campaña en tus sentimientos,
porque es vital para mi existencia,
que tú sientas que soy
alguien muy especial.


25/09/09

sábado, 7 de julio de 2018

Poemario'80/86



Trepida en mis oídos
el tintineo de tu risa,
no comprendo nada.
Entre la espuma de tu boca
y el calor de tus besos
se pierde mi consciencia.
Ya no creo en nada
que no tenga tu perfume,
no existo si tu no me mueves,
no pienso,
no puedo pensar
y, tan solo, balbuceo
estas pobres palabras,
media docena de incoherencias,
vacías, como mi propia cabeza.

30-10-80 


Te doy la razón,
soy esa especie de escoria
y no me olvido quién eras tú,
la rica niña de satén dorado,
que para seguir mi camino,
ha acabado siendo lo que eres.
Yo tengo la culpa, no lo niego,
pero, por favor, deja de gritarme,
cruzaré la calle, como cada noche,
para ahogar mis fracasos en alcohol,
tu sufrirás y llorarás tu mala suerte:
haberte casado con un perdedor.
Lo sé, nena, no soy nadie,
vuelvo a reconocerte mi culpa,
pero, por favor, deja de gritarme,
bastante tengo con soportar mi cruz.
Sí, señor juez, soy culpable,
ella se empeñaba en recordar mis fracasos,
sé que fui sanguinario,
con una sola puñalada habría bastado,
pero ella seguía gritando, gritando...
Mándeme a la horca o donde quiera,
pero le ruego, por favor,
que toda esa chusma deje de gritarme.

1983


Pateas las calles,
silbando canciones antiguas,
te crees único,
¡qué lejos estás de lo cierto!
¡qué lejos, qué lejos!
las bandas acechan
detrás de cada esquina,
las "baldas" relucen
a la luz de la luna
y tú, pobre diablo,
silbando una canción de los '60.
De pronto, despiertas,
acabas de comprenderlo,
pero es demasiado tarde:
No eres el único
y la ciudad
no es un sitio seguro.

1983


Dijiste que vendrías a las siete,
son las nueve y espero,
llueve, pero no me importa,
tengo que esperarte,
es mi trabajo.
Tiene que llegar el infierno
con las caricias
a calentar mi ropa mojada,
ha de llegar el hedor de tus labios
para hacerme olvidar
que es invierno.
Soy tu gígolo,
te espero,
no me abandones, ahora,
soy tu gígolo,
necesito tu "gratitud",
no me digas que lo has olvidado,
soy el único
capaz de hacerte el amor.
La ropa se pega a mi cuerpo,
tengo húmedos los huesos,
llevo horas esperando
y no apareces,
pero no puedo marcharme,
tengo que esperar,
porque vivo de tus recompensas.
Soy tu gígolo,
yo fui el primero,
soy el único que te escucha
en la cama y fuera de ella,
te recogí del alcohol,
por un puñado de billetes,
no me abandones ahora.

1983


La soledad,
ese enorme barullo de voces
indescifrables,
ese dulce dolor,
que nos acerca,
sin contemplaciones,
a nuestra desconocida intimidad.

1984


…oscuridad.
Una tremenda sensación
de pánico reprimido,
de agobio negro,
soledad.

No siento nada,
¡no siento nada!

Una masa blanca me oprime el pecho
desde dentro…
la oscuridad…
la soledad.

Estoy en tiempo muerto,
cierro los ojos y espero
y espero
y espero…

…esa música
suave,
dulce,
fino hilo de luz brumosa
que vibra,
vibra…

¡Eres tú,
lo sabía!
Sigues ahí,
ingenua,
severa,
dulce…

¡Te quiero!
¡Te quiero!
No me importa nada más.
¡Te quiero!
Si lo dudas,
solo tienes que mirar mis ojos.


Para Mili (Invierno de 1986)

Poemario'78 (4)



Se que existe ese lugar,
incluso, creo haberlo visto, en alguna ocasión,
también se que existe ese ser en mi,
pues, alguna vez, lo he notado,
solo una duda me corroe el cerebro,
¿existes tú?, ¿existe la mujer para quien soy?
La vida, en efecto, importa poco,
la trazo, la destruyo y zarandeo a mi antojo,
tomo detalles buenos o malos, desecho otros,
todo, según mi estado de ánimo,
pero, ¿puedo imaginarte a ti?.
Soy consciente de lo consciente
e intuyo lo inconsciente,
conozco, ignoro, temo, ataco,
me siento autosuficiente o desamparado,
soy quien quiero ser, siempre ha sido así,
pero no soy capaz de crearte.
Vivo bien o mal, cada segundo,
amo, traduzco, escupo, amo: soy...
y soy, por propia voluntad,
Pero ¿y tú? ¿qué lugar ocupas?

1-6-78



Camino lentamente por la calle,
mis ojos arrastran la mirada por el suelo,
humillados por el peso de la preocupación,
no tengo una meta determinada,
tan solo, caminar, seguir hacia adelante,
hasta encontrar aquello que no busco.
Al levantar la mirada,
tropiezo con unos ojos maravillosos,
que huyen, desesperados, al sentirse observados,
este detalle me contraría ¿por qué?
vivimos en un mundo de desconocidos,
de millones de seres ignorados,
que no mueven, ni un solo dedo, por romper el hielo.
Mis ojos, ahora, tienen una misión
y buscan y buscan, entre la gente,
con la esperanza de hallar un motivo para comunicarse,
una excusa para mirar sin temor
a un par de pupilas deconocidas
y sentirse arropados por otra mirada.
Pero, en su búsqueda, tan solo, encuentran
restos de mirada, ojos que se arrastran por el suelo,
humillados por el peso de la preocupación.

9-6-78


En medio del espacio,
entre la oscuridad y el fulgor
de millones de estrellas, que brillan,
permanece estático, como muerto, un bajel,
los restos del gran naufragio.
Sobre su cubierta, yace una túnica blanca,
perteneció, en algún momento, a la vida
y poseyó, seguramente, la maravillosa satisfacción
de arropar un delicado cuerpo de mujer.
En uno de sus pliegues se esconde
una pequeña llama, que tímida,
vela por su supervivencia,
allí, reposan ambas, la vida y la muerte,
en espera de tu llegada.
Porque, tanto tú, como yo,
sabemos nuestros destinos y, por ello,
esperamos el día señalado para partir
hacia el infinito por la senda de los susurros,
acompañados de todo cuanto amamos
y emprender, por fin, la reconstrucción
del bajel, que ha de albergar
toda nuestra vida y toda nuestra muerte.

9-6-78


Recojo mi espíritu, una vez más
e intento apagar la llama que me destroza,
estoy cansado de vivir, por hoy,
de sentir la desesperación brotando por mis poros,
ha llegado el momento de morir, como cada noche.
Te he buscado con insistencia,
tal es la necesidad que impera mis sentidos,
he intentado reconocerte
en cada una de las personas que me he tropezado,
te necesito, ¡te necesito!,
la única fuerza que me alimenta es intuirte,
porque se que estás ahí, al otro lado de la calle
o en un balcón, regando unos geranios.
He intentado convencerme de que me es posible vivir sin ti,
puedo estar muy bien sin encontrarte,
esta mañana, bajo las aguas del océano,
era el más feliz de los mortales, danzando en la profundidad,
nada había que se opusiese a mi alegría,
salvo un detalle vital: necesito respirar, necesito oxígeno,
no puedo vivir mucho tiempo sin él
y, a ti, te necesito, como al aire que respiro, a cada paso,
por eso, cada noche, se visten de luto y lágrimas mis ojos,
porque, vivir sin encontrarte
es como sentir morirse, cada noche,
una doliente parte de mi ser.

6-8-78


Recogerán, de mis labios, el verbo,
de mis ojos, el llanto,
de mis manos, la súplica,
esparcirán, sobre la tierra, mis cenizas
o las de mi nombre, que son mías,
el eco de mis gritos dará el sonido
y nadie habrá oído, jamás, hablar de mi mensaje,
solo yo se cuanto camino,
solo yo, si estoy cansado,
dos o tres me adularén,
reirán todas mis gracias, sin reposo,
tomarán mi simiente y la replantarán
en el cotidiano mundo de los injertos
y, tan solo uno o dos, intentarán comprenderme,
pero nadie, más que yo,
habrá sufrido tanto, por tan poco,
retirarán, de mi memoria, lo malsano,
tapando, con mi cuerpo, 
la hedionda llaga de la vida,
un hábito rosado cubrirá mi ausencia,
mientras, un negro manto, de dolor y luto,
ocultará, entre alabanzas, mis malos actos
y allí, tan solo yo, sin ser,
sabré, de todo, la verdad
y, tal vez, alguien, alguna vez,
incluso llegue a lamentarse
¡por no habrme conocido!

7-8-78



Todos duermen,
mientras, la feliz mujer, preñada de amor,
imagina la hermosura del tesoro que guarda.
Todos trabajan... o mueren...
y el poeta imagina...
la mujer de sus sueños,
el niño de sus sueños,
el mundo de sus sueños.

24-8-78


Quisiera tenerte entre mis manos
para decirte cuánto te odio
y escupir, sobre el eccema de tu podrida cara,
todo el veneno que almacena mi vesícula,
me gustaría golpear tu sucio cuerpo,
con los mismos puños que muerdo,
cuando lloro de rabia en mi habitación
e ir destrozándote, lentamente,
desfigurando, aún más,
tu ya desfigurada imagen,
me gustaría patearte las tripas,
pisar tu cabeza
y machacarte las manos con un martillo pilón,
por cada hombre que mataste,
hundirte los dedos, una y otra vez, en los ojos,
me gustaría ir delante de tu cuartel, de tu cárcel,
de tu campo de concentración
y gritarte: ¡Hijo de puta! ¡Hijo de puta!,
pero... veinte años de educación reaccionaria,
son demasiados palos en la misma estera,
para poder borrar el miedo en un día.

31-10-78


El silencio, desnudo,
ha cubierto tu ausencia,
me siento borracho de idiotez,
me odio, desprecio cualquier palabra,
que provenga de mis labios,
con su odioso eructo de sinceridad,
paradójica sinceridad,
que arrasa todo cuanto toca
y se oculta, traicionera,
cuando es más necesaria.
Contemplo mi cuerpo desnudo,
estéril, solitario, que padece
porque sufre el alma
y lloro, en silencio,
y abofeteo, con rabia, mi cara,
hasta hacer estallar, en ella,
el rojo encendido de mi sangre
y te imploro, llorando, que regreses,
pero no me escuchas,
pues el silencio, desnudo,
ha cubierto tu ausencia.

8-11-78