Mostrando entradas con la etiqueta Monólogos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Monólogos. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de noviembre de 2023

Taller para ser el mejor político

 


Buenas noches, compañeros, compañeras, amigos, amigas, vecinos, vecinas y demás, soy el mejor orador que hayáis oído y el mejor político que hayáis conocido. Pero, no, no, no aplaudáis todavía, que aún no he empezado.

Yo os pregunto: ¿Qué tienen en común los políticos de derechas, centro y de izquierdas? Yo os lo respondo: Que todos prometen lo mismo, pero ninguno lo cumple. Porque derecha, centro e izquierda, son la misma mierda.

El político de derechas te dirá:

Yo soy el mejor, porque defiendo la libertad, la seguridad y la prosperidad. Yo voy a bajar los impuestos, yo voy crear empleos, yo voy a proteger nuestras fronteras. Yo no me dejo influir por los lobbies, por los medios, ni por los sindicatos. Yo solo pienso en el bien común”.

El político de centro te dirá:

Yo soy el mejor, porque yo soy moderado, equilibrado y sensato. Yo voy a dialogar con todos, buscar consensos y hacer reformas. Yo no me dejo arrastrar por los extremismos, por las ideologías o por los intereses. Yo solo pienso en el bien común”.

El político de izquierdas te dirá:

Yo soy el mejor, porque yo lucho por la justicia, la igualdad y la solidaridad. Yo voy a subir los impuestos a los ricos, a redistribuir la riqueza y a garantizar los derechos sociales. Yo no me dejo corromper por el poder, por el dinero, por las multinacionales. Yo solo pienso en el bien común”.

Yo, yo, yo, yo, pero al final, ¿qué hacen? Todos, lo mismo de siempre:

mentir, robar y engañar.

Seamos sinceros... ¡Uy, qué he dicho! Seamos sinceros es la expresión que más utiliza un político y que, evidentemente, nunca pone en practica, porque el mejor político te mentirá, hasta cuando te diga la verdad, como vamos a ver en este breve taller.

Tranquilos, que no hace falta tener carrera, currículo, unos máster y más y más... qué va, todo eso se puede falsificar, y si no, se puede comprar.

Todo político que se precie y quiera escalar a la cima, nunca dirá la verdad ni a sus propios compañeros, si los tiene. Echad una ojeada, si no, a lo que hay en la política mundial. 


Bueno, no le demos más vueltas a la noria, como diría mi padre, os voy a presentar el documento mágico que os puede convertir en ¡El político que esperabais!

 Lo tenéis aquí abajo. Es muy sencillo de utilizar, siempre que sepáis leer, claro, porque, si no... 

Si no, es igual. Ninguna tontería nos va a parar. ¡Un pinganillo! Le dais el documento a uno de vuestros esbirros, quiero decir, compañeros, y él os lo dicta desde el "baquestage o baquesteich" o como se diga fuera de escena.

¿Veis como soy el mejor político que hayáis conocido? Ahora, podéis aplaudir, si queréis. Vamos, aplaudid, que, si no, no sigo... Gracias.

Como veis, hay una escaleta, en forma de red, para atrapar a la audiencia y el contenido de un discurso inagotable, que podréis utilizar el tiempo que queráis, bajo las circunstancias que sean, que habréis capturado a vuestro público, así como os tengo yo, ahora, a vosotros.

Hay cuatro columnas. Eso sí, tenéis que hablar con determinación, como si sintierais y defendierais lo que estáis diciendo.

El truco consiste en utilizar una de las casillas de la primera columna, continuar con una de las casillas de la segunda columna, luego una de las casillas de la tercera y una de la cuarta. Ahí, se concluye una frase. Se hace una pausa, por si alguien quiere aplaudir.

Y se continúa, eligiendo otra de las casillas de la primera columna. Y, así, sucesivamente, todo el tiempo que queráis, porque, podéis repetir casillas y prolongar el discurso eternamente.

Si os fijáis bien, podéis hablar y hablar, dando la sensación de que estáis diciendo algo trascendente y, en realidad, no habréis dicho nada.

Si le ponéis buen tono, nadie habrá entendido nada de lo que hayáis dicho, pero, para que no vaya a parecer que no se han enterado, aplaudirán y, si no, un buen político siempre lleva clac o claca, que es el conjunto de personas encargadas de aplaudir a cambio de dinero o poder asistir o, simplemente, ser amiguetes, que todos tendréis alguno, espero.

Pero, lo que os hará flipar, os lo digo por experiencia, es que habrá muchos que os aplaudirán convencidos y que os mirarán embobados. No estoy señalando a nadie.

Ésta es la rejilla, vosotros mismos:

I

II

III

IV

Queridos compañeros,

la realización de las premisas del programa

nos obliga a un exhaustivo análisis

de las condiciones financieras y administrativas existentes.

Por otra parte, y dados los condicionamientos actuales,

la complejidad de los estudios de los dirigentes

cumple un rol esencial en la formación

de las directivas de desarrollo para el futuro.

Así mismo,

el aumento constante, en cantidad y en extensión, de nuestra actividad,

exige la precisión y la determinación

del sistema de participación general.

Sin embargo, no hemos de olvidar que

la estructura actual de la organización

ayuda a la preparación y a la realización

de las actitudes de los miembros hacia sus deberes ineludibles.

De igual manera,

el nuevo modelo de actividad de la organización

garantiza la participación de un grupo importante en la formación

de las nuevas proposiciones.

La práctica de la vida cotidiana prueba que,

el desarrollo continuo de las distintas formas de actividad,

cumple deberes importantes en la determinación

de las direcciones educativas en el sentido del progreso.

No es indispensable argumentar el peso y la significación de estos problemas, ya que,

nuestra actividad de información y propaganda

facilita la creación

del sistema de formación de cuadros, que corresponda a las necesidades.

Las experiencias ricas y diversas muestran que

el reforzamiento y desarrollo de las estructuras,

obstaculiza la apreciación de la importancia

de las condiciones de las actividades apropiadas.

Y, ahora, me aplaudís, como si me hubierais entendido, si no, os leo el discurso. Que soy muy capaz ¿eh? ¡Que yo soy el mejor político y yo solo pienso en el bien común! Reconócedmelo. Gracias.
 

 


viernes, 22 de febrero de 2019

Próxima actuación - 9 de marzo



          El próximo 9 de marzo, a las 4 de la tarde, Monolocuras Castelfiori, algo nuevo y diferente, como siempre, en un acto solidario pro libertad, así le llamo yo, porque me gusta ser más pro que anti, cosas mías... soy Monoloco.

          Y, si también te gustan los calçots (variedad de cebollas tiernas poco bulbosas a la brasa) y los títeres de mis amados Títeres desde Abajo, puedes encarrilar un día perfecto, te lo aseguro.

          Todo lo recaudado, como siempre hacemos en el Ágora Juan Andrés Benítez, está destinado a un fin solidario por la libertad. 

          

Nos vemos, si quieres.


domingo, 15 de abril de 2018

Sobrepeso, el gran negocio universal (monólogo)


(Con bata blanca y gafas)

Buenas tardes, distinguida audiencia. Bienvenidos al Club de la Élite. La ponencia, de esta tarde, les ofrece una nueva perspectiva comercial en su ascenso hacia la categoría de miembros de nuestro distinguido Club: el Lobby de la Industria, el negocio más rentable y floreciente de la nueva generación mundialista. Afortunadamente para ustedes, también en el lado oscuro estamos los monolocos, porque todo ha de experimentarse… incluso el mal… pero nuestros preceptos son inamovibles, también somos sinceros. Atiendan…

Ayer, finalizábamos con uno de nuestros preceptos fundamentales:

“Los negocios no viven de sentimientos, viven de resultados.” (*)

Hoy, seguimos con nuestro taller especial: “EL GRAN NEGOCIO DEL SOBREPESO” (*)

Para empezar a desarrollar este gran asunto, debemos profundizar en una cuestión: ¿publicidad o propaganda? Publicidad es INFORMAR, hacer públicas unas características del producto, mientras que propaganda es FORMAR, educar al consumidor… para que necesite nuestros productos para ser feliz. Porque, para el ser humano, SER FELIZ es la clave de todo. Todas las personas quieren ser felices. (*)

Es así como el lobby de la industria alimentaria, a través de la propaganda, ha jugado un papel determinante en el actual asunto que nos ocupa: La “epidemia” de la obesidad.

Nuestra propaganda, como lobby, está diseñada para incitar al público al consumo desmesurado de toda clase de productos, con el único objetivo de convertir a nuestros clientes en:

Primero: Un número, cada vez más creciente, de clientes consumidores…

Y, segundo: Un mayor número de consumidores compulsivos programados, es decir, cada vez, mejores clientes. (*)

Nuestro primer objetivo ya se ha conseguido.

A la vez, gracias a nuestra propaganda educativa, hemos extendido entre nuestros consumidores, la preocupación acerca del sobrepeso, las calorías, la salud, etc. y así, nos hemos podido permitir diversificar y, evidentemente, aumentar nuestra producción, con nuevas líneas alimentarias alternativas, del tipo light o libres de calorías.

Y todo esto, siempre reforzados por nuevas campañas de propaganda acerca de nuestros nuevos alimentos saludables…

Esto es causa y efecto, una de las primeras reglas del marketing neo-liberal, NWO: SI NO EXISTE EL MERCADO, SE CREA. (*)

Primero provocamos el problema, para después, poder hacer negocio con la solución.

Lanzamos cuantas campañas sean necesarias, para concienciar a los consumidores, de que deben cuidar su sobrepeso, pero, señoras y señores, no se equivoquen, no queremos que los consumidores coman menos, queremos que coman más ¿OK? Así que, llevaremos nuestros productos saludables a los colegios, a los hospitales, a las residencias, daremos charlas y simposios, repartiremos muestras, tentaremos a nuestros nuevos mercados. Los mercados nunca dejan de crecer, porque nosotros, como lobby, nos ocupamos de que crezcan.

Por ejemplo: Los injustamente llamados Alimentos basura para niños o la comida chatarra…(*)

Tienen que comprender, ustedes, que, para conseguir una buena y rentable comida chatarra, deberemos minimizar los costes de producción al máximo, porque necesitaremos gastar miles de millones en propaganda.

Se trata de llegar a los niños, un colectivo muy importante y con gran proyección de consumo, y todo ello, a través de los medios de comunicación tradicionales e Internet. Utilizamos personajes de dibujos animados o regalos gratis, que incitan a los niños a desear nuestra comida. Sepan que, solamente en TV, por ejemplo, el niño promedio ve, alrededor de 15 anuncios de nuestra comida chatarra cada día.

Por razones legales, existe otro factor importante: minimizar los efectos nocivos, sí, porque cualquier estudio sobre los efectos nocivos de nuestros productos, podría ocasionarnos contratiempos. Si es necesario, reduciremos, una vez más nuestro coste de producción, aunque sea bajando la calidad del producto. Porque es indispensable que patrocinemos nuestros propios estudios, que certifiquen que nuestros productos no tienen efectos nocivos, sino, todo lo contrario, son saludables y se aconseja que los debe consumir todo el mundo.

A veces, distinguida audiencia, se les va a acusar de utilizar pocos productos naturales sin procesar, como frutas, verduras, etc. y sí, es cierto, porque, a más procesos, más beneficios para nosotros. Las grandes sumas de dinero se encuentran en los alimentos procesados. Además, sería absurdo lo otro, los alimentos naturales, son saciantes y el negocio busca todo lo contrario, por eso, no solo, no utilizamos productos naturales, sino que les añadimos aditivos que provocan comer más y más. ¡Nuestra mezcla milagrosa!: la sal, el azúcar y las grasas saturadas.

IMPORTANTE: SAL, AZUCAR Y GRASAS SATURADAS, ¡es más que la piedra filosofal!

Tomen buena nota, para ser buenos lobbies.

También deben prestar máxima atención a las etiquetas, muy importante, eso sí, nuestras etiquetas deben siempre invitar al consumidor a consumir por su bien, a través de fotos de frutas o granos, para que ellos crean, en todo momento, que nuestros productos tienen esas frutas o granos, que lógicamente, no tienen ¡ey, al final, la única diferencia es que nuestra industria sintetiza la naturaleza!

Atención, también, a modelar las pautas nutricionales de los consumidores.

Una vez más, hemos de optimizar, reducir, los costes de producción, para financiar multimillonarias campañas nutricionales, que ofrezcan a los consumidores una guía de consumo, que los lleve a necesitar consumir aquello que nosotros necesitamos que necesiten consumir, para obtener mayor rentabilidad para nuestra industria.

La industria alimentaria debe trabajar agresivamente para desacreditar a cuantos críticos intenten desacreditar nuestros productos. Sea cual sea la cuestión, el lobby de la industria, no está dispuesto a perder ingresos, tenemos un negocio solo para ganar. Para perder no se montan negocios.

Ladies & gentlemens, nuestro último ítem para hoy: Nos hemos ocupado de que no se pueda culpar a la industria alimentaria de la tan preocupante epidemia de obesidad, todo lo que producimos, es posible que no sea ético o lícito, pero todo, por supuesto, es legal.

Pero, controlar los leyes es algo que ustedes, por si solos, no podrán hacer. Para ello, es necesario adherirse al lobby correspondiente. Si no hay lobby no hay poder.

Eso ha sido todo por hoy. Espero les haya servido este charla.

No se pierdan nuestro próximo máster para aumentar su negocio, invirtiendo en nuevos mercados complementarios, que multiplicarán sus beneficios: la industria farmacéutica. Una gran mina de oportunidades para el negocio. ¡El lobby farmacéutico es maravilloso! Controla la salud de los consumidores y les marca qué es mejor para su vida… y lógicamente, lo mejor para todo el mundo es CONSUMIR.

Les espero. Buenas tardes.




(*)










miércoles, 28 de marzo de 2018

Gentrificación. El debut de un monoloco


Por fin, he conseguido montar mi primera función. Todo ha quedado... soy monoloco, ya sabes... pues, ha quedado desastroso, sí, pero "maravillosamente desastroso" (la gente se lo pasó bien) y, al fin y al cabo, soy LibertariⒶ en prácticas... 

Si quieres comprobar que no exagero y que, como buen monoloco, soy sincero, puedes echarle un vistazo al guión, aquí, y lo tendrás claro,

Además, así, te puedo garantizar que, la próxima, seguro que saldrá mejor, es muy fácil. Te amo, 












lunes, 26 de marzo de 2018

PAPÁ NOÉS




Estamos en Navidad, los grandes almacenes rebosan gente por todas partes. En las calles, una danza multitudinaria de paquetes de colores desfila por delante de la enorme fachada bombardeada de bombillas multicolores. En el último piso, junto a la terraza, Papá Noel departe con los niños que, prolijamente, hacen cola para entregarle sus cartas llenas de ilusiones.

En el interior del coloso comercial los padres, mientras, se distribuye por entre mostradores y estanterías, tratando de encontrar el regalo o regalos idóneos para sus inocentes seres queridos. Los hay para todos los gustos: unos salen con pequeños carritos, la última novedad en juguetería, con tracción en las cuatro ruedas, volquete hidráulico y una fuerza superior a los siete caballos y medio, otros, escopetas de rayos lumínicos, capaces de cegar a cualquiera, con su fogonazo de luz, a una distancia de veinte metros, etc.

Un niño llega a ver a Papá Noel y, lejos de pedirle ningún juguete, le dice:

- No estaría yo tan tranquilo, aquí, sentado…

- ¿Por qué, hijo? – responde Papá Noel.

- Debe ser duro para usted estar aquí, haciendo el fantoche, con esa barba y esa barriga postizas, mientras su mujer se acuesta con el primero que llega a venderle lotería.

La perplejidad recorre la espina dorsal de Papá Noel, en forma de estremecimiento. ¿Cómo es posible que una cándida criatura, que apenas contará la edad de siete años, tenga la cabeza llena de perversiones de ese tipo?

- Mira, hijito, -replica Papá Noel, con el tono más normal que puede articular- esas cosas no se dicen, ni se piensan, son marranadas. ¿Quién te ha enseñado esas porquerías? Si te portas de esta manera, no recibirás regalos el día de Navidad.

- Como quieras –contesta el niño, con un brillo especial en las pupilas de sus cándidos ojos- pero tu mujer, Claudia, se acuesta con el primero que llega, mientras tú estás aquí, haciendo pamplinadas con los niños.

El ajetreo va en aumento, a medida que se va acercando la noche. Una verdadera alfombra humana cubre las aceras de los grandes almacenes. De pronto, un grito desgarrado rompe la alegría: un niño, de unos siete años, acaba de caer desde la azotea.

Todo el mundo levanta la vista hacia lo alto, Papá Noel sostiene otra criatura por encima de su cabeza y se dispone a lanzarla al vacío. Lo hace.

Un hombre, que sale en esos momentos, por la puerta principal, con una escopeta de caza enfundada al… ……………..* grita:

-¡Ese hombre está loco! ¡Pobre criatura!

Saca la escopeta y dispara.

El niño muere.


*Los puntos pertenecen a una parte de la historia que falta. Esto está sacado de un manuscrito en el reverso de un de cartón de tabaco Fortuna, un trozo del cartón (cartón es como se llama el envoltorio de cartulina de diez paquetes), alrededor del año 2.000. Sé que lo he escrito yo, porque es mi letra, pero ignoro el estado en que me encontraba (en esa época, tenía un pub y ya se sabe, se bebe…), porque no me cuadra el final para nada. Sin embargo, está ahí y no puede pertenecer a otra historia, porque, realmente, parece que solo faltan dos palabras… a no ser que… 

¡Creo que lo tengo! ¡Escribiré otra micro historia: “Coca-Cola y Aspirina” y ésta será de hoy.

jueves, 22 de marzo de 2018

Domesticación (monólogo)

DOMESTICACIÓN


(Música)

Lo que estáis, estamos, viviendo, no es más que un sueño…  Soñar es la función principal de la mente y la mente sueña 24 h. al día...

Soy un monoloco fanático de vuestro mundo, he hecho turismo por vuestro pasado, por vuestro futuro, he sido animal, vegetal y hasta piedra… ¡que, por cierto, os podría contar cosas de las piedras y demás minerales, que os haría tomarlos con un poco más de respeto! Pero eso es otra historia. Vamos a hablar del sueño y permitidme que os hable de tú a tú.

Mucho antes de que naciésemos, los que nos precedieron crearon un enorme sueño al que llamaron SOCIEDAD y quiero denunciar que, en este sueño están descritas todas las reglas de SOCIEDAD, sus creencias, sus leyes, sus religiones, sus diferentes culturas y maneras de ser, sus gobiernos, sus escuelas, sus acontecimientos sociales y sus celebraciones… todo…
¿Y qué pasa? Pues, que los seres humanos que nos educaron, nos enseñaron a soñar de una sola forma, el sueño SOCIEDAD… porque así, les enseñaron a enseñar… el sueño SOCIEDAD tiene muchas reglas y cuando nace un niño, inmediatamente, se capta su atención, para introducir estas reglas en su mente y se hace inocentemente, con buena intención, lo que pasa, es que SOCIEDAD utiliza, desde generaciones, a mamás, papás, escuela, religión, propaganda, etc., para no enseñar a los pequeños otra cosa, que soñar SOCIEDAD.

Este humano no recuerda, pero yo lo veo, que nació, nací, con la memoria totalmente en blanco y con ganas de aprender, de descubrir, de vivir y con una programación perfecta, que por algún motivo, no se carga automáticamente al nacer…  podría ser un fallo natural, aunque, más bien, parece ser una prueba, un reto… no sé… Desde que nací, los adultos que me rodeaban, se afanaban en captar mi atención y por medio de la repetición, introducían información en mi mente y así es como aprendí todo lo que se “debía aprender”. Aprendí una realidad completa, un sueño completo. Aprendí cómo comportarme en SOCIEDAD, qué creer, qué no creer, qué es aceptable, qué no lo es, qué es bueno, qué es malo, qué es bello, qué es feo, qué es correcto, qué es incorrecto… cuando nací, ya estaba todo eso ahí, todo el conocimiento, todos los conceptos y todas las reglas sobre la manera de comportarse en el mundo… en “este” mundo y nadie me preguntó nunca...

Cuando iba al colegio, me sentaba en una silla pequeña y prestaba atención a lo que el maestro me enseñaba, si iba a la iglesia, prestaba atención a lo que el sacerdote decía, la misma dinámica que con mamá y papá y con mis hermanos mayores, mis primos... Así funciona eso… si todos lo dicen, es que es así… ¿Qué otra cosa?

Todos intentaban captar mi atención y, como todos aquellos a los que respetaba lo hacían, creí que era algo bueno y aprendí a captar la atención de otros seres humanos… y desarrollé, ahora lo sé, una necesidad de atención muy competitiva.  Los niños compiten por la atención de sus padres, sus profesores, sus amigos, creando necesidad… La necesidad de atención se vuelve muy fuerte y continúa en la edad adulta.

El sueño SOCIEDAD capta nuestra atención y nos enseña a obedecer, a quién obedecer, qué creer. Así es como aprendimos de niños. Los niños se creen todo lo que dicen los adultos.
De niño, no escogí mis creencias y seguramente, me revelé contra ellas, ahora, me acuerdo bien, pero no era lo bastante fuerte y, al final, me rendí a sus creencias… ¡DOMESTICACIÓN!
A través de esa domesticación, aprendí a vivir y a soñar. Con la domesticación, la información del sueño SOCIEDAD se transfiere al sueño interno personal y da origen a todo un sistema de creencias. El sueño SOCIEDAD me enseñó cómo “debían” ser los seres humanos y me enseñó a JUZGAR.

Y, ahora, como monoloco, quiero abrir un paréntesis para analizar cómo funciona lo que este humano estuvo haciendo como padre, cómo educó, eduqué, a mi hija… utilizando el método castigo/recompensa… ¡Analizad, por favor! ¡Domesticamos a un niño lo mismo que domesticamos a un perro, un caballo o cualquier animal! ¿Y eso nos parece normal? Será lo normal, pero no es natural. Por cierto, ni con un niño, ni con un animal…

Siendo este humano, recuerdo que me decían: “eres un niño muy bueno”, cuando hacía lo que papá y mamá querían que hiciera y si no lo hacía, era un niño malo… y así, una y otra vez… Me castigaban y me premiaban muchas veces, constantemente, hasta fijar en mí el patrón de domesticación…

Pronto empecé a tener miedo. Miedo a ser castigado, miedo a no ser recompensado o atendido por las personas en las que confiaba y en quienes creía. Debido a esos miedos, empecé a fingir que era lo que no era, con el único fin de complacer a los demás… Y el miedo a ser rechazado, se convirtió en miedo a no ser lo bastante bueno...

Al final, acabé siendo alguien que no era, me convertí en una copia de las creencias de mamá, de papá, de la sociedad, de la religión, de los medios, eso a lo que llaman “cultura”, …

Con el proceso de domesticación, incomprensiblemente, se hacían perder todas mis tendencias naturales y cuando fui lo bastante mayor, para aprender a decir: SIENTO OTRA COSA y rebelarme… todavía era demasiado pequeño y los adultos, más grandes y más fuertes… era un niño…

Y la domesticación es tan poderosa, que llega un momento en que no necesitamos ya, que nadie nos domestique, estamos tan bien entrenados, que somos nuestro propio domador, un animal auto domesticado… Nos castigamos a nosotros mismos, cuando no seguimos nuestro sistema de creencias y nos premiamos, cuando somos “niños buenos”…

Mi sistema de creencias era, como si dijéramos, mi “Libro de la Ley”. No era cuestionable. Cualquier cosa que estuviera en ese libro era mi “verdad”, y basaba todos mis juicios y prejuicios en él, aun cuando fuera en contra de mi naturaleza interior, daba igual, era lo que yo creía y eso era la verdad…

Hay algo en nuestra mente, que lo juzga todo y a todos, el JUEZ INTERIOR. Mi juez interior utilizaba todo lo que estaba en mi libro de la ley, para juzgar todo lo que hacía o dejaba de hacer, todo lo que pensaba, todo lo que sentía... Cada vez que hacía algo, que iba contra el libro de la ley, el juez decía que era culpable, que debía sentirme avergonzado e incluso, que merecía ser castigado. Eso sucedía muchas veces al día, día tras día, a lo largo de toda la vida… ¡mi juez interior era implacable! Pero, paradójicamente, había otra parte de mí, que sufría los juicios: la víctima, que también era yo...

La víctima, que yo era, cargaba con la culpa, el reproche y la vergüenza, era la parte de mí, que pensaba: ¡Ay, pobre de mí…! y el juez replicaba: “Sí, no vales lo suficiente”.
Y todo esto se fundamentó, toda mi vida, en un sistema de creencias, en el que jamás escogí creer… porque ya estaban ahí desde siempre y no me dejaron otra, que creerlo…
Cualquier cosa que vaya contra nuestro libro de la ley nos hará sentir una extraña sensación en el plexo solar, una sensación que se llama MIEDO.

En el futuro del que vuelvo, me hizo falta una gran valentía, para desafiar mis propias creencias, porque, aunque sabía que no las había elegido, también es cierto, que las había aceptado… y había desarrollado una gran dependencia de esas creencias, que, aunque fueran erróneas, me hacían sentir la culpa el reproche y la vergüenza…

El juez decreta y la víctima sufre la culpa y el castigo, pero todo ese juicio se fundamentaba en leyes ajenas a mí. El 95% de las creencias que había almacenado en mi mente, no eran más que mentiras aprendidas y sufrí, porque me creí ciegamente todas esas mentiras…
En el sueño SOCIEDAD, como ser humano, resulta normal sufrir, vivir con miedo y crear dramas emocionales. Es un sueño lleno de violencia, de miedo, de guerra, de injusticia… en el mundo entero vemos sufrimiento, cólera, venganza, adicciones, violencia generalizada y una tremenda injusticia… el miedo controla el sueño SOCIEDAD.

Yo siempre tuve mi sueño personal, pero a menudo, estuvo dirigido por el miedo… el mismo miedo se manifiesta de diferentes maneras en cada persona, por supuesto, pero seguro que todos sentimos, cólera, celos, envidia, etc., …

Yo, como toda la humanidad, buscaba la verdad, la justicia y la belleza y, como toda la humanidad, estaba inmerso en una búsqueda eterna de la verdad, pero solo creía en las mentiras que había almacenado en mi mente.

No veía la verdad, porque estaba ciego, me cegaban todas esas creencias que tenía en la mente. Necesitaba sentir que tenía razón y que los demás no estaban equivocados, confiaba en lo que creía y nuestras creencias nos invitan a sufrir… ¡Un mitote, eso es, un mitote! Un sueño en el que miles de personas hablan a la vez y nadie comprende a nadie…

Todo lo que creemos sobre nosotros mismos y el mundo, todos los conceptos y programas que tenemos en la mente, nos hace imposible ver quiénes somos verdaderamente, nos resulta imposible ver que no somos libres.

Hemos aprendido a vivir intentando satisfacer las exigencias de otras personas, hemos aprendido a vivir según los puntos de vista de los demás, por miedo a no ser aceptados y de no ser lo suficientemente buenos para otras personas. ¡DOMESTICACIÓN!

Con el proceso de DOMESTICACIÓN, nos formamos una imagen mental de la perfección, con el fin de tratar de ser lo suficientemente buenos… creamos una imagen de cómo deberíamos ser para que los demás nos aceptaran, una imagen de perfección, pero no encajamos en ella… nunca seremos perfectos…

Tras la domesticación ya no solo se trata de  que no seamos lo suficientemente buenos para los demás, ya no somos lo bastante buenos para nosotros mismos, porque no encajamos en nuestra propia imagen de perfección, nos resulta imposible perdonarnos por no ser lo que desearíamos ser o mejor dicho, por no ser quien creemos que deberíamos ser…
Nos da mucho miedo que alguien descubra que no somos lo que pretendemos ser.
También juzgamos a los demás, según nuestra propia imagen de la perfección y, naturalmente, no alcanzan nuestras expectativas.

Los seres humanos nos castigamos a nosotros mismos, sin cesar, por no ser como creemos que deberíamos ser, nos maltratamos a nosotros mismos y utilizamos a otras personas para que nos maltraten, pero nadie nos maltrata más, que nosotros mismos…

Nadie, en toda tu vida, te ha maltratado más que tú mismo. El límite de maltrato que tolerarás a otra persona, es exactamente el mismo al que tú te sometes.

Necesitamos que los demás nos acepten y nos amen, pero nos resulta imposible aceptarnos y amarnos a nosotros mismos.

Vengo, del futuro, con la misión de deciros que, si no cambiáis este presente, vuestro futuro será una mierda. Yo lo he visto. Vengo de allí y he vuelto para cambiar el mío. ¡REBELAOS! 

(Música)

domingo, 18 de marzo de 2018

Monolocuras 1


Guión de la primera actuación del Monoloco. Tema: Gentrificación - Lema: "Teresa se queda"

I

(Siniestro Total - ¿Quiénes somos?¿De dónde venimos¿Adónde vamos?)

¡Gracias a Siniestro Total! ¡Qué grandes momentos pasamos juntos! ¡Buenas tardes, queridas personas humanas! Es posible, que alguna de vosotras crea que me conoce, pero, he de ser sincero, tengo que serlo… y he de confesar que soy un fraude…  ¡Ey, ey, ey, que no cunda el pánico! No soy político ni policía ni fiscal del estado, ni infiltrado narco, ni nada de eso, no…  es que soy un monoloco… no un mono loco, no… bueno, un homo loco, en este caso, sí, sí, pero eso lo hablamos luego… soy un monoloco, todo junto…  los monolocos  procedemos de la adimensionalidad de la multidimensionalidad, o sea,  de la Totalidad… es decir, la perfección suprema, llámale dios, llámale más allá, llámale universo, llámale mente, llámale como quieras… la totalidad… Pero, sinceramente, porque los monolocos somos sinceros, ¡La totalidad es un aburrimiento de sitio, que ni siquiera es sitio, porque es todo!... imaginaos…(gesticulación)* y todo y nada es lo mismo…
Bueno, a lo que íbamos, los monolocos venimos a la tridimensionalidad, como turistas,… ¡pero no, guiris, eh, no, no, no, no, no…! Como visitantes…  ¡es una gozada! Aquí tenéis sentimientos, os pasan cosas…
Pero, claro, allí de donde venimos los monolocos, no hay materia… así que, para poder formar parte de este maravilloso mundo tridimensional materialista, sin dañar el ecosistema, porque somos muy respetuosos, no nos queda otra, que escanear… ¿Lo vais pillando?... Yo he escaneado a éste…  O sea, no soy el que creéis, él está por ahí, haciendo su vida… Lo sé, porque lo siento…, porque, al escanearlo, escaneo todo de él o de ella y eso me proporciona un canal directo de conexión…   Antes de venir, como monoloco, selecciono alguien o algo, que me interese, por lo que sea,  y lo escaneo, procuro no materializarme donde no vaya a causar conflictos y vivo “otra” vida suya… No soy el único monoloco… aquí hay una buena colección, no voy a delatar a nadie, es más, tenemos la opción de ser más de una persona a la vez… y es posible, que yo mismo sea, también, la persona que tienes a tu lado… ¿quién sabe? No os vais a dar cuenta, porque los monolocos somos copias exactas del original… 
He escaneado a éste que veis, y sé que estaréis pensando que podía haber elegido alguien más guapo, más joven, más… cool… pues no, yo he escaneado a éste, porque, aparte de ser una bellísima persona, por dentro, que lo es,  tiene trastorno de personalidad múltiple… y eso me ofrece muchas más posibilidades… él cree que no es que esté loco, que es que es actor… Pero eso, ya os lo explico, si os apetece, en otro momento, en otra monolocura… Hoy, estamos aquí, para hablar de otro asunto… y para eso, voy a recurrir a una de sus personalidades favoritas… por ejemplo, si me quito esto… (transformación) me convierto… ¡Oh… hola…! Soy Morales… Feliciano Morales… y soy vecino de aquí, vamo, del Barrio Chino de toda la vida, a lo que ahora le llaman El Raval, que es esa moda, que tienen ahora, de cambiarle el nombre a las cosas, para que parezca que no son lo que siempre han sido… que es lo que hacen los políticos, por ejemplo, sin dar nombres, porque ya se sabe… un partido de todos conocido, de aquí de Cataluña, que lo pillan trincando… se cambian de nombre y listo… ¡Eh, oiga, que nosotros no somos el mismo partido! ¡Estamos limpios y somos transparentes!  O los otros, también conocidos, del… extrarradio… pa no ofender… esos, que para poder gobernar, firman un acuerdo que obliga que no haya imputados en el gobierno… ¿también sabéis de quién hablo, no? ¡Po, fácil, también!, una pequeña reforma de nada en la ley y cambian la palabra imputado por investigado ¡Y, hala, ya pueden seguir robando, quiero decir, gobernando… O la última, que resulta que ahora, los obreros de toda la vida, somos clase media trabajadora… ¡pero si estamos mejor que queremos!...
Pero hoy, estamos aquí, para hablar de otra cosa, que nos importa mucho a los vecinos y a las vecinas del Barrio Chino, alias “El Raval” y es otra palabra, que más que una palabra, es un palabro, la gentrificación… voy a tratar de explicarlo a mi manera… porque en el Barrio Chino, lo venimos padeciendo desde hace un montón de años… Cuando yo era chico, el Barrio Chino era como una burbuja oscura en el centro de Barcelona, donde solo entraba cierto tipo de gente a hacer cierto tipo de cosas… era nuestra tribu… y no es que se viviera de lujo, pero se vivía… pero, estamos al lado del centro, un bocado muy goloso… y empezó la gentrificación… son seis pasos…
Primero, el Abandono… se hacían inversiones en educación, salud, servicios públicos, seguridad, en todas partes, menos en el Chino… nos dejaron tirados… ahí empieza todo…  algunos vecinos optaron por irse, sus casas se quedaban vacías y no se realquilaban o se realquilaban para esos “negocios” poco transparentes… ¡esa es la segunda!, la Estigmatización, y los mierdos de incomunicación empiezan la campaña: en el Chino no se puede entrar, drogas, violencia, prostitución, suciedad…  ¡el agujero negro de Barcelona! Con esas perspectivas, otra tanda de vecinos, gente honrada y trabajadora, por el bien de sus hijos, abandonaba el barrio… el siguiente paso, la Especulación, grandes grupos inmobiliarios empiezan a comprar y a hacer un lavado de cara, con lo que consiguen el punto cuatro: Encarecimiento, sube el costo de la vida, el valor del suelo, los impuestos… 5º paso: Expulsión, por las buenas o por las malas, porque este barrio ya no es el Chino, es el Raval y está de moda… 6º, Comercialización, turismo, cadenas de comercio, vivienda de alto estanding…
¿En qué paso te encuentras? ¡Después de toda una vida trabajando!
Hoy he estado escuchando una chirigota de unos colegas de Cádiz, que encaja perfectamente con lo que quiero decir. Os voy a cantar un trocillo, a capela, que quiere decir a voz pelá… a ver cómo queda:
(Tu turutururu…)
Se han quedao contigo, contigo, contigo, contigo y contigo también,
La tele yo veo el periódico leo y parece que todo va bien,
pero yo no llego ni a mitad de mes,
se han quedao contigo, contigo, contigo y conmigo, también…
¡Eso es lo que hay! ¡Ah, el mantra moderno que todo lo explica sin explicar nada! ¡Eso es lo que hay!
A mi todo esto me ha hecho perder hasta a la Esperanza… ¡Ah, no, no, no! Esperanza, mi ex mujer, que ya se sabe… cuando la pobreza entra por la puerta, el amor se tira por la ventana… A mi ya me han gentrificado de algún sitio,  pero sigo en el Chino y me he declarado Libertari en Prácticas ¡Esto no se va a quedar así! ¡A mi tribu no la vais a echar de su barrio! ¡El Chino es nuestro! ¡Ah, y Teresa se queda! (corear)
Igual, me he pasado de tiempo o igual no he llegado… no sé, como soy Libertari en Prácticas… Quiero hacer una última llamada de atención… están criminalizando artistas por sus obras, a twiteras por sus comentarios, a fotógrafas por revelar la verdad incómoda, se han inventado otra perlita el delito de incitación al odio… otra ley, la ley mordaza, creada a sus necesidades ¡la censura! ¡Seguiremos luchando por el Chino! y ¡¡¡Por la libertad de expresión!!!

(Rocavieja: Nos persiguen) 

Cartelería: