Mostrando entradas con la etiqueta 2020. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 2020. Mostrar todas las entradas

domingo, 26 de julio de 2020

26 de JULIO, hoy empieza el AÑO NUEVO MAYA de la "TORMENTA AZUL"




La energía Tormenta

La energía de la Tormenta Azul purifica y limpia la atmósfera terrestre proporcionando el agua regeneradora a la Tierra. Los procesos de purificación y limpieza son necesarios, hay que soltar, deshacerse y transformar todo aquello que ya no nos sirve, a medida que avanzamos en nuestro proceso de crecimiento personal, sino corremos el riesgo de atormentarnos emocionalmente, ahogándonos en nuestras propias aguas. Símbolo de transformación.

La Energía
Símbolo de la fuerza que yace en la familia, comunidad, grupo, sociedad, reunión, país, continente… todo lo que se agrupa. La sociedad, la aldea, el pueblo, el país, el continente, el planeta, el sistema planetario, la galaxia, el universo. Significa la relación de grupo y el eterno retorno a la vida, la descendencia y la generación futura como evolución de familia, la expansión de vida.

La fuerza de la unión es la conciencia expansiva, el desarrollo del plan cósmico, el crecimiento y la fertilidad, es por eso que la tormenta es un símbolo femenino asociado a la mujer o a la esposa, en cuanto a la fuerza del agua sagrada; pero también es un símbolo masculino cuando nos referimos al poder del rayo como la sagrada vara espiritual, la autoridad y el poder del sacerdote maya.

Femenino y masculino se unen en la conciencia grupal, el pueblo visto como una unidad de la que formamos parte y en la que cada un@ asume su posición. Cada acción que un@ realice contribuye al beneficio comunal, evitando así el egoísmo o el aprovechamiento de los demás para el enriquecimiento, beneficio personal o acumulación individual.

La energía se revela en todo lo que simboliza unidad o agrupación, en nosotros es la unión de nuestros cuerpos energéticos y la enseñanza que cada un@ trae, en el tzolkin la agrupación de los días, mostrados a partir de los ciclos del tiempo indicados en cada uno de los juegos calendáricos mayas; los cambios que estos traen representan las diferentes etapas de la vida.

Por eso es importante reconocernos como fuerza elemental del cosmos, en todo lo que vivimos, decimos, hacemos y pensamos movemos energía, cuando no vibramos en comunión con nosotros nos cargamos, generamos la tormenta interna, el agua que necesitamos desahogar y el rayo que necesitamos lanzar o descargar; un estado convulso del que debemos liberarnos de la manera más benéfica posible.





La Lluvia

Los rayos anuncian la Sagrada lluvia. El viento anuncia la lluvia, las hojas de los árboles anuncian la llegada de la lluvia. El canto de los pájaros anuncia la lluvia, la luz de los grillos anuncia la lluvia. La lluvia es el anuncio del nacimiento… Es la ternura, es el amor más sublime que prepara el alumbramiento, que prepara las condiciones para que la vida brote… sin discriminación alguna, sin exclusión alguna.

Con la tormenta es posible lo milagroso, lo sobrenatural, el renacer de los grandes cambios. Actúa como puerta o frontera. Energía para la abundancia, tanto en lo material como en lo espiritual, es la energía que trae las lluvias para darnos buenas cosechas.

La Transformación – la Regeneración


Es la frecuencia de la Transformación y la Auto-Generación, ayudando a la aceleración de los procesos para que se haga lo que se tenga que hacer, dejándonos listos para una nueva etapa. Es la energía de la revolución personal, despojándote de viejos esquemas, experiencias pasadas, memorias y expectativas, para entrar en la metamorfosis.

La tormenta te indica que debes entrar en ese fuego interno que cambia cada nivel de tu Ser, anunciando un tiempo de profunda activación y transformación. Puede que te vengan ganas de escapar, creándote patrones de negación y adicción que no te ayudan, más bien intensifican el proceso y desafían todo lo que hay en tu vida. Para salir iles@ entrégaselos al fuego de la tormenta y tu verdadero ser emergerá de las cenizas.

Así la tormenta te prepara para pasar por lo que parece la barrera de lo imposible, y todo lo que sientes es en verdad el combustible y la fuerza que te movilizará, y te dará el acceso a tu verdadero potencial oculto. Catalizadora, transformadora, activadora, liberadora de la mente, estruendosa y purificadora. Símbolo de la realización total, es decir, aunar la lluvia, los rayos, el fuego, el viento y el agua para nuestra transformación natural. Momento de confiar en la visión interna.






Fuentes: 


y


sábado, 4 de julio de 2020

Historias de un Monoloco 5: Éste también soy yo...



      Como ya sabes, y si no lo sabes, es que no has visto Historias de un Monoloco 1, no te disculpes, lo entiendo... como Monoloco no soy ejemplar único y mi ubicación y procedencia creo que quedo, más o menos clara, en la segunda entrega o en la tercera, no sé... Tal vez, si has visitado las entregas anteriores, te habrás dado cuenta de que no soy precisamente una fuente de consulta confiable, ya que, a veces, salta la duda de que no sea tan Monoloco, porque aparentemente tengo más de mono y de loco que de lo otro...


       ¡Esa es la ventaja de poder escanear simultáneamente diferentes criaturas! ¡Poder llegar a más almas y transmitirles el mensaje universal que hemos, he venido a transmitir!

       Ya estamos adentrándonos en el próximo salto cuántico, entramos de lleno en ZONA DE VERDAD y tengo que confesarte algo que en ninguna otra entrega había hecho y es la identidad de algunos de mis otros escaneos de "bípedas semi amaestradas", que paralelamente a sus "originales" (y con la distancia social perceptiva), llevamos, llevo, a cabo, nuestra misión, y cuando digo nuestra, me refiero también a que tú, que estás leyendo esto, también tienes, aunque no lo sepas, la misión de difundir la VERDAD ¿Cuál? La que llevas en ti, la que te resuena internamente. ya que tu ADN, tus genes son los míos y viceversa.

      Anteriormente, en este blog he colgado algunas cosas de mis clones, si buscas encuentras, pero esta vez, va a ser a las claras, porque necesito que tú, que eres de las pocas almas que me presta atención, más por empatía que por comprensión, recibas el mensaje de otros labios, ya que TE AMO y quiero seguir ligada a ti.

      















miércoles, 3 de junio de 2020

¿Qué ocurrirá el 21 de diciembre de 2020? ¿Qué era?








21 de Diciembre de 2020 – Comienza la Era de Acuario

Escrito por el astrólogo Egarciaber:

          La duración del ciclo Júpiter-Saturno a lo largo del Zodiaco es de 800 años, se contabilizan hasta 10 conjunciones consecutivas en el mismo elemento antes de que se produzcan en el  siguiente, hasta completar los cuatro. Por tanto transcurren 200 años para que las conjunciones dejen de producirse en un mismo elemento y hacerlo en el siguiente. De modo que, en sincronía con las conjunciones y por analogía, cada 200 años la visión del yo consigo mismo y en relación con la sociedad (el duplo Júpiter Saturno es también denominado duplo social) en la que vive, pasa por cambios profundos. Todo ello se traduce inevitablemente en poderosos y radicales cambios generacionales.

          Este ciclo es el más estudiado en la antigüedad, ya que se trataba del ciclo más largo conocido entonces, su peso era equivalente al que en la actualidad damos a los de los planetas exteriores Urano, Neptuno y Plutón.






          El momento en el que los orbes son más ajustados entre Júpiter, Saturno y Plutón (están más cerca el uno del otro) es el 12  de Noviembre de  2020, apenas un mes antes del encuentro entre Júpiter y Saturno en 00º59′ Acuario, el día 21 de Diciembre de 2020, que señala la entrada definitiva en un nuevo ciclo, tras aproximadamente 800 años, de posteriores conjunciones en signos de Aire, tras el demoledor, humanísticamente hablando, ciclo de encuentros en signos de Tierra, que ha maniatado la parte creativa y espiritual del hombre, aproximándole al nivel de las bestias.  Esta conjunción significa el climax del control y de la dictadura global total, que atenazará por completo a los hombres en pocos años. La tendencia es clara: Perdidas de derechos, y libertades hasta ese oscuro momento donde el péndulo habrá llegado a un extremo que resultará insostenible, e invertirá posteriormente su dirección en sentido contrario. La presencia de Plutón Hades jugando un papel primordial en el encuentro Júpiter – Saturno de 2020 hay que entenderla como el final de una oscura época, que entonces toca fondo para producirse después, durante la duración del ciclo Júpiter – Saturno, en su fase expansiva (12 años) la necesaria transformación que Plutón apunta.

          La última conjunción entre estos dos planetas se produjo en 2000 en el terrestre signo de Tauro y aunque la próxima conjunción será aplicativa durante 2020 en Capricornio, no será partil (exacta) hasta 21 de Diciembre de ese mismo año en 00º29’ Acuario. Lo extraordinario de esa conjunción es que sucede por primera vez después de 600 años de no hacerlo en un signo de aire. Nos damos cuenta de que hace algo más de 400 años Europa se preparaba para el colosal y fructífero advenimiento de lo que acabó por denominarse renacimiento.

          Es a partir de 1800 en que tales conjunciones se han venido produciendo exclusivamente en signos de tierra (excepto en 1980 a 1º Libra) que dio lugar a la ilustración, la química de Lavoisier, la metalurgia, la revolución tecnológica y el desarrollo de lo que hoy día se conoce como era industrial, la cual ha generado el materialismo del mundo moderno.

          Cuando el ciclo de conjunciones deje de producirse en signos de tierra y se haga en signos de aire, para entonces el mundo estará preparado para recibir el nuevo paradigma de conocimiento, de libertad, de paz y justicia, atributos de aire. Empezaremos a despojarnos de los valores que han marcado los últimos siglos como el poder sobre la materia, el dinero, las posesiones, el egoísmo, el consumo compulsivo y desenfrenado, la productividad intensiva, la obsolescencia programada, degradando el significado del servicio y del trabajo, y elevando la competitividad por encima de los derechos laborales y familiares, todo ello a causa del miedo que embarga a la humanidad, una inseguridad sobrevenida por su incapacidad de recibir luz del entendimiento y de albergar sabiduría mental y espiritual.






          El ingreso del ciclo de conjunciones en el elemento aire 800 años después de que sucediera por última vez, anuncia un gran paso en el ingreso definitivo de la humanidad en la era de Acuario, hecho que se verá cumplido durante la siguiente conjunción Urano – Neptuno que se dará en el signo de Acuario allá por el 17 de Enero del año 2165. Esa fecha es definitiva a nuestro entender, ya que los regentes respectivos de Piscis (Neptuno) y de Acuario (Urano) se encontrarán en el signo de la nueva era (Neptuno entrega su cetro a Urano y lo hace en el signo que gobierna éste último, Acuario). Lo que si podemos asegurar con certeza es que antes de 2200 (fin del periodo de conjunciones de Júpiter-Saturno en signos de aire), la constelación telón de fondo del Sol, el 21 de Marzo, será Acuario y para entonces las promesas y atributos del aguador estarán instalados en la conciencia de la humanidad.

          Actualmente, dentro del proceso evolutivo que simboliza el “Año Platónico o año de las doce eras”, la humanidad está a 10 años de ocupar y por 200 años más este punto de inflexión del gran ciclo (un periodo de cambios muy rápidos), el único “momento” del ciclo en que el proceso evolutivo de la humanidad pasa de la era de Piscis a la  de Acuario. Eso significa un cambio de paradigma radical, necesario y asumible si toda la humanidad apuesta por lo desconocido. Para ello debe y necesita deshacerse todo lastre que le impida ocupar un estado de “menor densidad y de mayor expansión.

          Los siglos XXI y XXII serán los periodos de transformación más contundentes que podamos imaginar, especialmente el XXI, ya que se producirán simultáneamente en el tiempo dos transiciones: la debida al cambio de elemento de las conjunciones de Júpiter y Saturno al pasar de signos de tierra a signos de aire (en Acuario).y la transición del punto vernal (longitud del Sol en el equinoccio de primavera) del signo de Piscis al de Acuario. Esta redundancia de eventos cósmico/astronómicos en el tiempo, este doble ingreso en acuario en ciclos distintos va a generar resonancias múltiples e inevitablemente promete cambios de estado en los seres humanos y por extensión transformaciones en todas las sociedades y naciones del mundo.




          Simbólicamente, cuando las conjunciones de Júpiter y Saturno pasan del estado de “sólido” (signos tierra) al de “gas” (signos aire) piden transformación o cambio de estado, al igual que sucederá con el paso del punto vernal del signo de agua de Piscis a otro de aire, Acuario, así mismo el “hombre arquetípico Pez” (que se mueve en aguas instintivas y sensitivas de la vida y se redime por la fe) pasa al del “Aguador” (Ser que se libera de su animalidad y se redime por la luz del conocimiento).

          En simbología astrológica Acuario corresponde a la etapa de mayor libertad que el ser humano puede alcanzar y expresar, es pues el nivel más alto de HOMBRE, un ser de luz más consciente (de su divinidad que de su animalidad), más libre, sabio, solidario y profundamente amoroso, un ser dispuesto a aceptar y a asumir lo que ha de acontecer en los próximos dos mil años, esto es, aceptar la responsabilidad y el derecho de ser el heredero legítimo de la nueva era.